Ven, niño, ven a mi mundo. No es una obligación, por supuesto, simplemente te estoy invitando.Yo, reina de tu vida, te invito a vivir lo más prohibido que jamás podrías haber llegado a imaginar.  Viviremos en un mundo en el que sufrirás, tal vez más de lo que tu mente pueda soportar, pero sé que la tentación de venir conmigo es más fuerte que el dolor con el que te puedas encontrar después.  Vivirás en un mundo en el que tú serás mi juguete, uno entre tantos otros. La gente de allá te despreciará, se reirán de ti por no ser más que un ingenuo joven que se ha dejado engañar por mi apariencia.  Sí, eso sonaría horrible para mucha gente, pero para ti en estos momentos es la irrechazable invitación que has estado esperando durante toda una vida. Al principio te asustarás, aunque tu lengua me toque todo lo que hubieras podido temer se irá de tu mente. Cuando tus manos me sientan entera sentirás que eres el rey de mi reino, y al final... al final no puedo describirte el éxtasis que sentirás.  Pero ya te advierto que, una vez terminado todo, volverás a sentir temor. Te horrorizará todo lo que veas. Y me verás como el mismo Dios ve al diablo. Pero no te importará, pues nos volveremos a encontrar... siempre. Y yo, tanto ahora como el resto de tu vida, contemplaré riéndome a carcajadas cómo no puedes decirme que no. Y morirás sintiéndote tan espantosamente mal que terminarás por odiarte a ti mismo. 

Thirsty girl